Hespérides | El drago, sangre de dragones en Canarias II Historia

ejemplar de drago
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El drago tiene unas características muy particulares. Su tronco es grueso y muy robusto, arrugándose según va envejeciendo. Su altura puede quedarse en un metro o crecer hasta los 12. El tronco se divide en diferentes ramificaciones cada 15 años aproximadamente. Pueden vivir cientos de años como el conocido como Drago Milenario, localizado en Icod de los Vinos, Tenerife.

Canarias tiene su propia especie de este raro árbol. En riscos de la zona occidental de Gran Canaria se ha identificado una especie endémica de drago, dracaena tamaranae. En 1998 dos biólogos y un geógrafo canarios (R.S. Almeida, A. Marrero y M. González Martín) se percataron de sus especiales características: hojas más duras y afiladas, frutos y flores más pequeños y diferente ramificación. Está en peligro de extinción y se advierte de que desde 1994 cuando se tomaron las primeras muestras no han producido frutos.

Dragos históricos de Canarias

La Ley 7/1991, de 30 de abril, de símbolos de la naturaleza para las Islas Canarias, establece los símbolos naturales de las Islas. Los elegidos para Tenerife son el drago ("dracaena draco") y el pinzón azul ("fringuilla teydea teydea"). Históricamente muchos naturalistas se han interesado en este árbol. Por las utilidades de su savia, pero también por sus especiales características.

Antes de la conquista las leyendas hablaban del dragón que custodiaba a las Islas Afortunadas más allá de las Columnas de Hércules, autores localizan ese lugar mitológico en las Islas Canarias. Una vez los castellanos llegaron, investigadores de todo el mundo se interesaron por conocer sus especiales condiciones.

Parece que dentro de España este árbol pasó más desapercibido o, al menos, su repercusión fue menor. Tal es así que Leoncio Rodríguez recoge en “Los árboles históricos y tradicionales de Canarias” el testimonio del escritor español Eugenio Noel, para quien lo mejor que se había escrito era casi siempre extranjero. La majestuosidad del drago, sin embargo, no fue del todo ignorada en España. En febrero de 1917 Gasset, ministro de fomento, en un decreto sobre Parques Naturales destaca al Drago de Icod como digno de ser catalogado junto con otras especies únicas.
drago de canarias
Ejemplar de drago de Canarias | © Pixabay

Como decíamos muchos nos han visitado y han conocido de cerca la planta que nos ocupa. A principios del S. XIX, según recoge Alfredo Herrera Piqué en “El árbol del drago: iconografía y referencias históricas”, el naturalista Bory de Saint-Vicent reflexionó sobre el drago y su origen mitológico. En “Le Canarienn”, crónicas franconormandas de la conquista, Jean de Bethencourt y Gadifer de la Salle dan cuenta de su presencia. El portugués Gaspar Frutuoso realiza una descripción de unos hallados en el barranco de San Andrés, en la Palma. En mitad del siglo XVI el comerciante inglés Thomas Nichols elude al drago de Canarias y en el siglo XVII fray José de Sosa menciona su uso medicinal.

Dentro de Canarias, continua Alfredo Herrara Piqué, en la documentación administrativa más antigua encontrada se nombraban los dragos como puntos de referencia para identificar los lugares. Pero no solo fueron los autores extranjeros quienes analizaron los dragos celebres autores canarios como José de Viera y Clavijo le dedicó espacio a finales del siglo XVIII en su “Diccionario de Historia Natural de las Islas Canarias”.

En la primera parte hablamos de la mitología del drago de Canarias
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